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El Éxito a través del Feng Shui

Cada día irrumpimos en el mundo según nuestra manera particular de ser. La mayoría trabajamos o hacemos negocios buscando la mejor actitud posible para obtener éxito y realización. Sin embargo y a pesar de los buenos propósitos, para la mayoría de la gente el día a día acaba convirtiéndose en una trepidante carrera de obstáculos, urgencias o de impedimentos que resolver.

Puede ser un cliente que cambia de opinión la noche antes, cuando ya creías que la venta estaba cerrada, o el banco que precisa mas información, o el denso tráfico que nos hace llegar tarde... La verdad es que muchos se levantan con la mejor motivación, con el deseo de iniciar una vida nueva, hasta que de pronto un monstruo alza su fea cabeza entorpeciendo cada nuevo plan. Y así, al final del día nos sentimos que no hemos hecho mucho de diferente con respecto al día anterior. Y con el paso del tiempo percibimos que no estamos donde queríamos estar, y así lentamente y casi sin darnos cuenta, el sentimiento de abatimiento se apodera de nosotros.

Si tu vida diaria es así, debes saber que puedes tener problemas para restablecer tu energía. Puede ser que estés funcionando con tus reservas, agotándote, y lo que es peor pensando en que nunca conseguirás lo que deseas. Funcionar con nuestras reservas energéticas es posible, sólo durante cortos periodos de tiempo, si aún estas en los 20 o a lo sumo los 30 años. Pero si ya sobrepasaste esta edad entonces podrás percibir como las tensiones de hoy empiezan a acumularse sobre las de ayer, aumentando lentamente la carga de estrés en el sistema nervioso, incrementando la irritabilidad y disminuyendo la paciencia y la tolerancia. Mermando la capacidad de enfrentamiento ante la vida y afectando nuestro rendimiento profesional y la capacidad de consolidad y crecer en relaciones. Creándose la sensación de que vivimos en una situación sin salida.

Cuando nuestros niveles de energía son altos tenemos una mayor capacidad para crear nuevas oportunidades y manejar las experiencias cotidianas y las presiones con éxito. Es entonces cuando tienes la capacidad de ver y de ocuparte claramente de cada fase de la vida sin el filtro de la tensión, de la frustración o de la sensación de vaciedad. Esta claridad, cuando está agregada a nuestro máximo nivel de energía nos ayuda poderosamente en la realización de lo que deseamos alcanzar. Todos hemos tenido esos días en que parece que todo ocurre a su tiempo. Qué estas en el lado adecuado en el tiempo justo, cuando la respuesta a todas las preguntas de tus jefes, de tus clientes estaban en la punta de la lengua. Cuando sentías que estabas lleno de poder y que podías conseguir lo que te propusieras. ¿Pero cómo eso sucedió?. ¿Cómo podemos crear este estado de forma permanente en nuestra vida diaria?.

Para alcanzar este nivel de claridad y de funcionamiento debemos vivir en un ambiente alejado de las demandas y el caos del mundo diario, un lugar donde podamos ir al rejuvenecernos y reconstruir nuestra energía, encontrando la claridad que necesitamos. Mucha gente piensa que este estado sólo puede ser encontrado si se van de vacaciones a Hawai, o algún otro lugar similar. Pero las vacaciones son sólo algo temporal, y este estado debe ser consolidado sobre la base de la vida diaria, viviendo en un ambiente sin tensión ni conflicto. Un ambiente adecuado para consolidar nuestro nivel de claridad, un ambiente que nos calme, nos eleve y nos cure.

El éxito y el Feng Shui

Este lugar ideal de descanso es nuestro hogar. El equilibrio y la armonía en el hogar son un factor crítico para el éxito y la felicidad. Cuando sentimos que nuestro hogar nos calma y nos consolida, cuando percibimos que reposa y libera nuestra mente del estrés, acallándola. Es entonces cuando podemos crear nuevas ideas, pensar en como proceder y en cómo manejar los obstáculos. Comenzar a ver mas claramente qué acciones necesitamos tomar y desarrollar este tipo de objetividad que nos dará la capacidad de considerar las soluciones que antes no podías ver.

Desafortunadamente debido a las presiones de la sociedad muchas casas tienen hoy finalidades puramente especulativa. Son lugares para impresionar a los clientes o a los amigos. Son casas diseñadas con una finalidad inversionista en donde cuenta mas el precio, la ubicación residencial que la utilidad. No son hogares, ni refugios para que el alma se rejuvenezca. Son casas y una casa es sólo una estructura física pero no es un hogar creado con el fin de consolidar nuestro espíritu.

Si queremos tener éxito en nuestra vida debemos comenzar a tratar el ambiente desde donde comienza a crearse nuestra capacidad de tener éxito. Ocupándonos de que la energía fluya de la manera correcta, De que el Feng Shui nos consolide. Muchos psicólogos ya lo han dicho y la mayoría de la gente ya conoce el postulado: Somos el producto de nuestro ambiente. ¿Pero qué partes de ese ambiente nos forman? ¿Cómo es que algunos niños que vienen del peor de los barrios pueden levantarse sobre las circunstancias de su ambiente externo de crimen y de pobreza? ¿Cómo es que algunos niños que vienen de hogares que están en el mejor de las vecindades tienen problemas de droga o del alcohol? ¿Son los factores externos de nuestro ambiente, como el casa, la localización, las amistades los factores que nos forman? No, tendrá que ver también con el ambiente interno que el que vivimos. Ese niño que se levanta del ghetto es porque en alguna parte recibió un ambiente, un hogar consolidado que le permitió levantarse sobre las circunstancias.

Es el ambiente interno en que vivimos es el que crea los aspectos externos de nuestras vidas. Si nuestro ambiente interno es equilibrio y armonía, si nuestra casa es un hogar donde fluye armoniosamente la energía, si tu vida discurre en un ambiente consolidado donde te sientes seguro y en paz, entonces podrás enfrentar los desafíos de la vida, reconociéndote como tu propia fuente de energía. Es entonces cuando puedes comenzar cada nuevo día restaurado y rejuvenecido, preparado para obtener el éxito que anhelas.

Frederic Solergibert